Si hay algo que caracteriza a los astrónomos aficionados es la constante evolución en los equipos con los que trabajamos. En mayor o menor medida siempre estamos buscando evolucionar e ir un poco mas allá de lo que tenemos.
En la actualidad mi equipo fotográfico esta situado en el interior del observatorio, y esta formado por una montura CGEM, un tubo Celestron C9.25 de fibra de carbono funcionando a f10, un enfocador FLI DF-2 motorizado y una cámara SBIG ST-8XME equipada con óptica adaptativa AO8.
El equipo del observatorio está principalemente dedicado al estudio de cuerpos menores, cometas y asteroides. Para esta tarea el tubo de 9.25″ es suficiente para comenzar a realizar trabajos con ciertas garantías, y se trata de un tubo ligero y muy compacto, ideal para un observatorio pequeño. El enfocador FLI DF-2 es una pequeña maravilla de la ingeniería, con una precisión increible, solo 3 cm. de grosor y dotado de un sistema de posicionamiento absoluto. La cámara SBIG ST-8XME está especialmente indicada para trabajos astrométricos y fotométricos, tratándose de un CCD sin ABG con una eficiencia cuántica que supera en algunas zonas del espectro el 85%.
El AO8 es un dispositivo de óptica adaptativa que permite conseguir un guiado mucho más fino que usando sólo la montura, ya que utiliza un sistema óptico para reposicionar la imagen sobre el CCD con gran precisión y velocidad, basándose en la variaciones de posición en la estrella de guiado.
La montura CGEM ha resultado ser en opinión de mucha gente una gran opción sin rival en su segmento de precios. Permite un funcionamiento totalmente controlado desde el ordenador y no presenta ningún problema para su uso de forma remota. Lo único que es necesario es una cámara webcam para poder alinear la montura en sus marcas de incio en caso de que por alguna razón se pierda la alineación, cosa que no tiene por que pasar nunca, ya que incluye funciones de home e hibernación para poder apagarla y mantener el alineado para la siguiente sesión.
.
.
.
En cuanto al equipo de observación, actualmente tengo un Celestron C11 con el tubo de fibra de carbono sobre una montura Vixen SXD y un Nexstar 6 SE.
El C11 es un tubo ya de buena apertura para poder disfrutar en las noches sin luna de objetos de espacio profundo. Tiene una óptica realmente buena para un equipo de este tipo, y a pesar de su tamaño es un tubo manejable y facil de montar, con un peso de unos 13 kg. Las vistas que he tenido con él de nebulosas o cúmulos globulares son indescriptibles.
Tambien dispongo de un Celestron Nexstar 6″, un equipo muy portable que se instala en minutos y que es perfectamente válido para multitud de observaciones, especialmente dobles o planetaria en noches con luna. Al final es casi el equipo que más uso, por su comodidad y su impecable calidad óptica, para un tubo de estas características.
.
.
Con el tiempo he ido acumulando lo que considero la joya de mi equipo, y lo que me acompañará durante muchos años. Se trata de una colección de oculares de alta gama de la casa Televue, entre los que econtramos dos Panoptics (24 y 35 mm), tres Radian (12, 8 y 4), un Plössls de 11 mm, un Nagler 17 y un Ethos 13. Se complementan con una diagonal dieléctrica de 2″ WO y un filtro UHC Lumicon también de 2″.



